Roberto Saviano retrata a la mafia napolitana en ‘Gomorra’.

Tomás Gar­cía Yebra

«Cuando tenía 12 años vi un hom­bre acribil­lado a bal­a­zos. Un policía escu­pió sobre él. ‘Era un cerdo’, dijo». El suceso se le quedó grabado al escritor y peri­odista Roberto Saviano, autor de ‘Gomorra’, un libro del que lleva ven­di­dos más de 700.000 ejem­plares. «Alguien que no viva en Nápoles no lo puede imag­i­nar, pero esta es una ciu­dad donde se pro­duce una media de tres asesinatos diar­ios; en lo que lle­va­mos de año ha habido ya más de cien». El puerto de Nápoles, según el autor, es «un gigan­tesco y clan­des­tino» almacén donde se trafica con toda clase de pro­duc­tos. A través de este puerto, cuya activi­dad es «tan sig­ilosa como frenética», se dis­tribuye la mer­cancía por medio mundo. «Hace dos años, en 2005, me infil­tré en varias empre­sas al ser­vi­cio de los grandes capos de la camorra». Las con­clu­siones no fueron alen­ta­do­ras. «La cadena del crimen orga­ni­zado tiene tan­tas ram­i­fi­ca­ciones que salpica a casi todos los esta­men­tos», explica este escritor actual­mente bajo pro­tec­ción poli­cial por las ame­nazas de muerte por rev­e­lar nom­bres. Ase­gura que impor­tantes can­ti­dades de dinero se blan­quean en España. «A la Costa del Sol la lla­man la Costa Nos­tra», explica.