Italia es un país malvado para vivir”

Un dis­pos­i­tivo de seguri­dad espec­tac­u­lar pro­tege al escritor Roberto Saviano, ame­nazado de muerte por la Camorra napoli­tana, allá donde va. En el lujoso hotel de Madrid donde se cel­e­bra la entre­vista, hay al menos siete agentes, en ropa civil. Saviano llega vestido con vaque­ros y cha­queta oscura, y un aire mucho más juve­nil del que cabría pen­sar viendo sus fotografías.
El éxito abru­mador de su nov­ela Gomorra, sobre la Camorra, pub­li­cada en 2006, cam­bió la vida de este napoli­tano de 30 años. Se vendieron cinco mil­lones de ejem­plares en el mundo, pero cabe pre­gun­tar si no ha sido muy alto el pre­cio pagado. “Es el pre­cio del éxito, en real­i­dad. Hay muchos libros sobre la mafia, algunos muy buenos, pero la difer­en­cia con el mío es que ha tenido un éxito enorme. De lo con­trario, no habría pasado nada. A veces pienso que estoy pagando un pre­cio muy alto, pero no por mi vida pri­vada, porque yo sigo escri­bi­endo. Me intere­san las his­to­rias, cuidar el estilo lit­er­ario, no quiero con­ver­tirme en un mafiól­ogo ni en un sím­bolo que recorre el mundo para dar tes­ti­mo­nio. Tam­poco por el miedo a morir, porque se habla de mi muerte públi­ca­mente desde hace tan­tos años que ya la veo como algo que no me concierne. De lo que tengo miedo ver­dadera­mente es de seguir viviendo así”. Saviano vive en paradero descono­cido desde que le ame­nazaron los camor­ris­tas, y el escritor no ve cam­bios a medio plazo que puedan mejo­rar su situación.
“Estoy pen­sando en volverme a insta­lar en el extran­jero. Creo que no tengo muchas posi­bil­i­dades en mi país. Los españoles y los france­ses nos ven como el país de las mujeres her­mosas, de las col­i­nas de Toscana, pero Italia es un país mal­vado para vivir en él, un país feroz”.

¿Por qué? “Porque lleva demasi­a­dos años sin tener dere­chos garan­ti­za­dos. Al final, lo que ocurre es que para la gente el ene­migo no es el sis­tema, sino el indi­viduo que ha con­seguido lo que uno no tiene. El parado odia al que tra­baja, pero no da un paso para cam­biar las cosas. Si tienes tra­bajo, la gente se pre­gunta quién te habrá recomen­dado. Si estás en la tele­visión, pien­san ¿quién le habrá ench­u­fado? En el 80% de los casos es así. O sea que se sien­ten legit­i­ma­dos para seguir pen­sán­dolo. No es algo genético, es el fun­cionamiento del país. Es su frus­tración”. Quizás el sis­tema mafioso ha pen­e­trado demasi­ado hondo en la sociedad. “Europa entera se está haciendo más mafiosa cada vez. Ya no hay un camino común, una economía común a la que pro­te­ger de la influ­en­cia de las mafias. Con la cri­sis económica se ha bajado mucho la guardia, han entrado en juego las mafias rusas, y toda la poten­cia del nar­cotrá­fico ha entrado de lleno en el sec­tor ban­cario, por lo que ellos mis­mos dicen. El gob­er­nador del Banco de España ya dijo que este es el país de Europa con más bil­letes de 500 euros, que son los bil­letes que usa la mafia. Todo esto ten­dría que ser objeto de un debate cotid­i­ano, y no lo es”.

Todos se rinden al poder del dinero. Inclu­i­dos los gru­pos inde­pen­den­tis­tas y los movimien­tos de lib­eración. Saviano, que acaba de recibir el Pre­mio Tomás y Valiente, ded­i­cado al jurista español asesinado por ETA, lo ha denun­ci­ado más de una vez. “Dije hace tiempo, en San­tander, que había cada vez más con­tac­tos de ETA con el nar­cotrá­fico, pero no hubo reac­ciones. Luego he com­pren­dido que es mejor no hablar de ETA como orga­ni­zación mafiosa, porque aleja la posi­bil­i­dad de la paz”.

Saviano cree, no obstante, que tienen más impacto sobre la vida del indi­viduo los vicios soci­ológi­cos del pro­pio país. En el caso de Italia sería la falta endémica de cam­bios. “Si mira uno la política francesa, inglesa, o española, a lo largo de 10 años, se ve que hay caras nuevas. En Italia, no. Hay países como Ruma­nia, Mace­do­nia, Ser­bia, o Gre­cia que tienen los mis­mos políti­cos desde hace 10 años. Pero ningún otro país tiene los mis­mos políti­cos que hace 20 años, como le ocurre a Italia”.